
Damasco, la capital de Siria, tiene el potencial para ser un destino turístico de primera línea, pero actualmente no lo es por su compleja situación política. A pesar de ello, todos los meses miles de turistas realizan viajes a Damasco y la ciudad adula a los viajeros con su casco antiguo que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad. La ciudad, situada en la villa del oasis Chouta, es una fuente inagotable de mezquitas y palacios de bella extraordinaria. Además cuenta con un conexto natural privilegiado, una gastronomía diversa y por si fuera poco, los habitantes locales reciben al turista con mucha amabilidad y atención.
Por un lado Damasco es una urbe milenaria, la capital más antigua del mundo. Muchos devotos viajan a Damasco ya que es una ciudad sagrada tanto para cristianos, como para musulmanes. Por otro lado, la ciudad es un enclave animado y moderno con grandes cadenas de hoteles de gran categoría, edificios contemporáneos, anchas avenidas y una zona industrial muy desarrollada.
Entre los sitios turísticos más visitados destaca la tumba de Saladino, el famoso defensor de la Tierra Santa durante las cruzadas. De todos modos, la marca de la ciudad que se distingue desde las alturas es la mezquita de los Omeyas, el monumento y edificio religioso más importante de la ciudad, una de las joyas arquitectónicas del Islam que ha sido templo romano, bizantino, cristiano y musulmán a lo largo de la historia.
Una buena noticia para los turistas que planifican su viaje a la ciudad antigua de Damasco es que las vacaciones en la capital siria pueden ser asombrosamente económicas. El coste de vida en Siria es muy bajo, mucho menor que en los países de Europa, o países vecinos como Líbano o Egipto. Para el viajero todo es muy barato: las comidas, el transporte y el alojamiento. Así es más fácil planificar tu viaje a Damasco.
fuentes: rutas.excite.es, wikipedia.org